Mae Karl, usted no sabe la falta que me hace, fue un placer haberlo conocido, ha sido la persona que más he llorado, de hecho ha sido por lo que más he llorado, pase de verlo todos los días a no volver a verlo, y todavía no lo supero, como lo extraño mae, extraño que llegue a almorzar y verlo tirado descansando en el piso, quejándose de lo lleno que quedo y lo chancho que se iba a poner, extraño sus frases, extraño sus cuentos, sus miedos, sus risas, sus habladas… que espanto como diría usted.
Nunca le agradecí por traernos a Felipe, ese enano es la persona a la que más quiero y por quien daría mi vida sin pensarlo, y estoy disfrutando de él gracias a usted, y no hay día que pase en que no piense lo que usted lo hubiera disfrutado si estuviera aquí con nosotros. Felipe esta lindísimo y lo veo a usted cada día en sus ojos; tranquilo, aquí estamos todos para él.
Estoy aquí hecho un moco por usted, el tiempo que lo conocí fue muy poco, tres años no son suficientes pero bastaron para que me ganara, su carisma es o fue increíble, eso dice mucho de usted, era el alma de la fiesta, nos ganó a todos en la familia y fue en tan poco tiempo que lo hace más difícil.
Extraño las cabalgatas, y eso que los caballos no son mis favoritos, siempre quise ir con usted a un tope pero no me alcanzo el tiempo. Se me fue, se fue mi amigo y lo más cercano a un hermano que he tenido, se fue y nos dejo guindando, con mucho dolor. Estoy seguro de donde está ahora, y más le vale que me reciba con una fiesta cuando llegue, estoy esperando para volver a encontrarlo.
Un año ha pasado, una enfermedad dura paso, un hijo quedo, una familia quedo, un recuerdo quedo y va a estar por siempre, un placer tenerlo en mi familia y espero que haga un buen trabajo cuidándonos desde arriba, lo extraño en puta mae…
Saludos